De cara a una incapacidad laboral, existen diferencias cuando esta se ha producido como consecuencia de una lesión o enfermedad sufrida a causa del trabajo con respecto a la misma situación provocada por una enfermedad común o un accidente no laboral.
Tanto la duración como la cuantía de la prestación, o los requisitos para acceder a ella, difieren de una situación a otra, y en este artículo vamos a ver en qué medida lo hacen.
